sábado, noviembre 29, 2008
miércoles, noviembre 12, 2008
martes, septiembre 16, 2008
"ECLIPSE DE ARENA"
"Mi mano contra el sol. Queriendo alcanzar el polvo de roca, húmedo, imposible. Onírico, fantástico, antojo vacío de roca lleno de mar huido. Mi mano caliente. La arena fría. El espacio justo, sólo atrapado por una ilusión. Qué ilusión. Buscamos vida en las rocas de mar, alucinados por los verdes y las transparencias. Hemos caminado mucho. Hermosos senderos de agua dulce y salada para llegar aquí. Y aquí me paro. Contigo. Como niños, de la mano. La vida se abre paso. Desde lo más profundo y antiguo hasta la superficie recién bautizada. Absolutos principiantes a punto de aprenderlo todo".
Mar Cantón.
Parecen eones aunque nuestro calendario lo cuente por meses, semanas y días. Os echo tanto de menos… Os debo muchas cosas. Qué ganas de pintar de nuevo en mi diario: el vuestro. Me han mantenido distante sonrisas y alguna lágrima mezquina (dolor de sienes que aprieta y desquicia, médicos y químicas que ya conocéis… Al fin y al cabo rutinas de mi vida). Me quedo con las sonrisas y lo mucho aprendido. (Demasiado, porque hasta en la felicidad se escriben cosas en el libro del haber y el deber que no gustan: de todo y todos, de uno mismo. De ausencias y silencios. De espejismos… Aunque también de hermosas fidelidades y respetos). Mas dejando a un lado lo aprendido (que como siempre cupo en mi maleta), bienvenidos todos, nuevos y viejos amigos, bienvenidos todos y yo. He querido dejar esta entrada a modo de “nota”, de postal. Aún no me recuperé del todo y como casi cada otoño “rueda mi rueda” de la fortuna. Y esmerándome en ella ando. Deseando volver a mi hermosa rutina (ésta), cargada de proyectos, y con la intención de visitaros y responderos lo antes posible. A todos mil gracias, accidentales y habituales; amigos, enemigos y adorados indiferentes. Hasta muy prontito… (Y “Qué Dios reparta Suerte” :) P.D.: Quiero dejar un recuerdo especial para “LA GATA”… Apenas la conocí, tampoco pude darla a conocer como se hubiera merecido…
"ESPEJO DE SOLEDAD" (La Gata)
Pero quedó su obra y aquí podréis visitarla.
-------------------------------------------- GRACIAS de nuevo por estar ahí.
lunes, julio 21, 2008
"Soy feliz soy un hombre feliz y quiero que me perdonen en este día los muertos de mi felicidad"

Vivo en un país libre, cual solamente puede ser libre en esta tierra en este instante y soy feliz porque soy gigante, amo a una mujer clara que amo y me ama sin pedir nada o casi nada que no es lo mismo pero es igual.
Y si esto fuera poco tengo mis cantos que poco a poco muelo y rehago habitando el tiempo, como la cuadra a un hombre despierto, soy feliz soy un hombre feliz y quiero que me perdonen en este día los muertos de mi felicidad.
Soy feliz, soy un hombre feliz y quiero que me perdonen en este día los muertos de mi felicidad.
«Días y flores», 1974 1975.
martes, julio 01, 2008
¿"Políticamente Incorrectas"?
Años ha que quiero hacer esta entrada… mmmm… ¿Por qué?.... Pues… Supongo que porque me llama la atención cómo van “cambiando los tiempos”… Canciones que todos hemos coreado, cantado, bailado como locos… ¿Serían ahora impensables o es que no éramos conscientes de lo que realmente querían decir? ¿Será cosa de la “educación” y la “cultura”?... Los que ya hemos superado los 30 las seguimos cantando casi inconscientemente, de lo más natural (“…y si es natural, es bueno…”)… Y las nuevas generaciones se las aprenden y las hacen seguir viviendo… Pero… Qué pasaría si algún “Loquillo” sacara ahora un “La Mataré”… ¿Se le echarían las asociaciones feministas encima?, ¿El Ministerio de marras?...
La duda me corroe…
Los sentimientos son reales… ¿Cómo no?... Pero no me imagino a nadie haciendo ahora un súper éxito de un tema tan….
¿Políticamente incorrecto?
En estos tiempos, en los que nos han destrozado la infancia (juas!) con videos o imágenes de Heidi masturbándose… O de Epi y Blas practicando sexo entre ellos… gggrrrfffffff…
(Desde la más pura duda e inocencia me pregunto, porque una servidora, absolutamente en contra de los malos tratos y de “La maté porque era mía” la sigue cantando como una energúmena… ¿Estaré poseída o es que el subconsciente nos traiciona?????...).
(Se aceptan sugerencias,… je).
He aquí algunos ejemplillos "de la época"...
"... Quiero verla bailar entre los muertos, la cintura morena que me volvió loco, llevo un velo de sangre en la mirada, y un deseo en el alma, que jamás la encuentre. Sólo quiero que una vez algo la haga conmover. Que no la encuentre jamás o sé que la mataré. Por favor sólo quiero matarla. A punta de navaja Besándola una vez más".
"... Tendría que besarte, desnudarte… Pegarte y luego violarte… Hasta que digas sí…".
".. Hoy voy a asesinarte, nena te quiero pero no aguanto más, hoy voy a asesinarte, nena no me volverás a engañar...".
" Eres una puta... Pero no lo bastante. Tu boca huele... Como un escape de gas. Todo ese culo, lleno de peligros.Vámonos al water, haremos un guateque, encima del retrete. Más, más, más. El amor apesta, pero no lo bastante. Mueves bien el culo,cuando estás borracha. Ciega y valiente, la vida te ha estafado".
(Espero que el sonido no sea muy malo que la conexión me va regu...)
"Canción "Cuerpo de Ola" de Hilario Camacho, interpretada por Soledad Jiménez y Miguel Ríos en el acto en defensa de la Sanidad Pública (y los trabajadores del Hospital Severo Ochoa) en "La Cubierta" de Leganés el 11 de mayo de 2007"---> En Youtube: http://es.youtube.com/watch?v=YrEJTPA_rh8 (Miguel Ríos y Soledad Jiménez... Tomayá!!!). He aquí la letra...
Tienes ya veinte años,
cuerpo de ola,
y tu padre no quiere que salgas sola.
Tienes sal en los ojos,
sed en tu vientre,
caracolas de sombra
y trigo caliente.
Te cortejan los hombres por los senderos
y tu padre no quiere que hables con ellos;
un noche de fuego y árboles negros
tu padre ya no pudo
tu padre ya no pudo
matar sus celos.
En la noche sin luna temblores de alba
dibujarán sus besos sobre tu cama.
Cascabeles de sangre, peces de plata
cantaron por tu cuerpo de seda y nácar.
Desde entonces ya crecen en tu voz amapolas
y tu padre no quiere que duermas sola.
Tienes ya veinte años, cuerpo de ola,
y tu padre no quiere que salgas sola.
¿Cuenta una realidad "sin más" o acaso la critica de algún modo?
(Y una más... Recientita y muy cantada... Servidora la primera: otra realidad dura... Pero "es que está tan bien expresao"....).
.... " Y yo le digo a mi madre"... (DULCE VENGANZA...)...
...mmmmm.... Una mujer cantando estas cosas...
"...Puede que no esté mal que alguien te rompa las piernas
o puede que uno de estos días aparezcas muerta.
Pero si se pasan te prometo enviar
unas flores caras el día de tu funeral".
sábado, junio 21, 2008
ME HAN DICHO QUE HOY ES VERANO…
lunes, junio 09, 2008
"Mi Príncipe Verde Mar"
Tengo un príncipe verde mar que quiere bordarme el vientre con tierra y sembrar un árbol de hojas verdes y frutos de miel (aunque como no me gusta la miel serán tiernos, dulces y rojos). Cuando me mira la espuma palpitante del blanco de sus ojos me salpica y el negro me secuestra. Me susurra viento al oído y me deja libre para volver inexorablemente, y al legar me recibe como el primer día: nueva y clara.
Tengo un príncipe verde mar que trenza algas alrededor de mi cuerpo, me ata y me desata, abre grutas submarinas y las cierra tras su paso, me acaricia con sus manos peces y me regala tesoros.
Mi príncipe verde mar (que no azul, porque los azules no existen) me ha encontrado tras la roca del tiempo y los lugares profundos… Encerradita, escondida.
Mi príncipe verde mar me ha encontrado.
Y yo a él.
Qué suerte tenemos.
Los dos.
(Y yo aquí, ardiendo, yo fría, yo agua, yo mar, yo azul… Fuego de gas, fuego celeste, y fuego rojo, en la entraña… ¿Puedes verla? La ves (la veo), la sientes (la siento), te llama (me llama)… Fuego, Ardiendo… Y yo aquí, ardiendo, ardiendo por ti).
I'll protect you from the hooded claw /Te protegeré de la garra encapuchada
Keep the vampires from your door /Mantendré a los vampiros alejados de tu puerta
Feels like fire/Sentimientos como el fuego
I'm so in love with you... /Estoy tan enamorado de ti...
lunes, mayo 26, 2008
Que no, que no, que ni de felicidad…
Muros de hormigón absurdamente colocados, bocabajo.
Dos sonrisas de mentira, al cerrarse.
Tejados sin casa que los sostenga.
Castillos en el aire. De pura piedra.
Portadores de oscuridad.
Falsos hacedores de descanso.
Ventanas que se duelen al abrirse, y se quejan.
Monstruos que deforman mi mirada. Y mi rostro. Y mi sonrisa.
Os convertís en hierros pesados y candentes que ocultan la luz y ciegan a las niñas de mis ojos.
El Mar ha de frenarse a sí mismo, contenerse, no dejar que la presa de carne se vea desbordada.
¿Acaso no sabéis que no puedo llorar ni de alegría?
La Ley de la Gravedad os llama más yo os ordeno.
Y habré de tragarme la rabia y la mariposa más grande de cuántas me revolotean el estómago, (sueño con serpientes pero me las como yo a ellas).
Que no, que no, que ni de felicidad… Adiós fantasmas, espectros, “malosratos”, os pateo (salva sea la parte) por querer inocularme miedo por vía intracraneal, la víscera roja y palpitante no os quiere dentro. Con todos vosotros haré una cadena de hierro, cada eslabón uno, con una pesa de hormigón armado atado al último (por ser el último) y os arrojaré a una charca profunda, que no al Mar… (Bajo Él me teníais cautiva, cubierta por millones de gotas de agua salada, verde y oscura, salidas de mis ojos, bajo mis “párpados de plomo ceniciento”).
… Que no al Mar por no contaminarlo… El aire es fresco, nuevo, el sol brilla, incluso por encima de las nubes cuya imagen se dibuja imposible sobre la infinita masa de agua de licuados cristalitos de colores.
Nada ni nadie cerrará mis ojos de nuevo.
Y tú qué me dices… ¿Bailamos?
Con amor a todos a quiénes quiero, que sois más de los que cualquiera desearía y merecería (en mi ausencia feliz)... Que continúa... Y sigue... Sabéis bien, todos los sabéis... (Y en especial a ti, porque iluminas mi mar.
viernes, mayo 09, 2008
"... Con el músculo que creí muerto..."
Los grillos sonaban.
Frío,
como de escarcha.
Cantan campanas de un pasado que convertiste en gélido
y yo,
aquí,
quemándome,
a pesar de ti, sombra.
Aún puedo quemarme.
De hecho ardo como nunca.
Y te recuerdo,
como de siglos.
Cicatriz aprendizaje,
astada certera,
cuánto me he perdido que ahora sé que no debo perderme nada.
Embestida atroz que ahora abierta
me empuja más a amar con la entraña viva,
palpitante,
con el músculo que creí muerto.
Helado.
De mentira.
Ficticio.
Y como nunca me dejo entrar la vida por la pura vena.
Qué mejor que darte las gracias.
"...¿Recuerdas cuando yo moví tu interior?
La bendita noche fue moviéndose también.
Y todos nuestros alientos dibujaron aleluya...".
"Hallelujah", Rufus Wainwright
I’ve heard there was a secret chord / That David played, and it pleased the Lord / But you don’t really care for music, do you? / It goes like this / The fourth, the fifth / The minor fall, the major lift / The baffled king composing Hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / Your faith was strong but you needed proof / You saw her bathing on the roof / Her beauty and the moonlight overthrew you / She tied you / To a kitchen chair / She broke throne, she cut your hair / And from your lips she drew the Hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / Maybe I’ve been here before / I know this room, I’ve walked this floor / I used to live alone before I knew you / I’ve seen your flag on the marble arch / love is not a victory march / Its a cold and its a broken hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / There was a time you’d let me know / What’s real and going on below / But now you never show it to me do you? / Remember when I moved in you? / The holy dark was moving too / And every breath we drew was hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / Maybe there’s a God above / And all I ever learned from love / was how to shoot at someone who outdrew you / Its not a cry you can hear at night / Its not somebody who’s seen the light / Its a cold and its a broken hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / Hallelujah, Hallelujah / Hallelujah, Hallelujah.
miércoles, abril 30, 2008
Contándote mis olas…
Nos sentamos sobre una duna de arena virgen, el viento soplaba fuerte, muy fuerte, y yo, (silencio interior) contemplaba al mar desde la distancia suficiente y exacta. Querías pasear por la orilla, torpemente no encontré palabras para explicarte que con eso bastaba, con el lenguaje del viento envolviéndome, con el fuerte olor de las algas muertas, y de las vivas, con su sonido de olas quebradas… Ya estaba en mis ojos…
Despacio, había que ir despacio. Mantener la distancia es importante cuando te enfrentas al Ser, al Todo…
Ya estaba en mis ojos, y en mi piel, y en mis oídos, ya estaba germinando en mi entraña.
Y yo ya estaba allí.
Primera comunión…
Y tú conmigo…
Cómo explicar los símbolos, las señales, la lengua húmera del viento, la mirada del gran, gran azul.
No sabía cómo contarte que si me acercaba más hubiera sido probable que acabara penetrándolo con todo mi ser, desnuda por dentro y por fuera, sin importarme el frío ni las rocas…
Me llevaste al mar.
Y yo lo deseaba tanto…
Me dejé pasearlo, rondarlo… Rodear su orilla, su espuma… La llamada era intensa, tuve que agarrarme, sostenerme.
(Cruce de miradas infinito y antiguo).
- No puedo, no debo…
(Plenitud).
- Con estar aquí es suficiente. (Tú conmigo, mano a la que asirme).
En la mañana volvimos a pasear su lengua transparente. Hacía sol aunque el viento soplaba y la embravecía, me quité la ropa y decidida fui a su encuentro. (Extraña ansiedad). Las olas rompían con fuerza, amenazantes, lo rodeé de este a oeste, de norte a sur… Buscaba la entrada que me era negada por primera vez en toda una vida… Volví a buscarte dándome por vencida, me arrepentí, me di la vuelta, volví a mirarle con súplica y enfado… Rugía con más fuerza.
(Olas que rompían y rompían, altas, muy altas).
- ¡Déjame entrar, ábreme un maldito camino! ¿Qué te pasa? Vengo a bautizarme ¿Acaso no lo sabes ya? ¿Por qué me echas?
Necesario, vital… Me tomaste de la mano ayudándome a encontrar la senda, caminamos hasta dar con la puerta de agua (¡Y viniste conmigo!, yo que tan decidida y sola)…
No necesitaba más que sumergirme, sentirlo, vestirme de él, silenciar mis oídos con sus ondas submarinas… Y salir.
Alegría.
Ya había encontrado el mar que buscaba en tus ojos días atrás, sin esperarlo y desesperada. Lo supe con miedo. Y aquel baño sagrado completaba el deseo cerrando el círculo de ansiedad de semanas, de días, de horas.
(Despacio, había que ir despacio. Mantener la distancia es importante cuando te enfrentas al Ser, al Todo…).
Y entonces ocurrió lo inesperado: me giré un segundo para contemplarlo y contemplarte mientras mis piernas aún con escamas dejaban atrás el agua…
Mis piernas…
Cuando le vi tan cerca era tarde, me dejé tomar ante lo inevitable, arrastrar, empujar, arañar, tragar, escupir… El mar me echó del mar y me dejó en la orilla.
Lesa.
Qué dolor.
Qué sorpresa.
- Ya tienes piernas: camina.
(Ariam me hablaba entre la duda y el desconcierto, la vergüenza y la risa…).
Y con las heridas trazadas y curadas, con la piel rasgada y sin miedo, caminé con mis piernas y a tu lado.
Más tarde, de vuelta, vimos ponerse el sol.
(Descubriendo. Descubriendo. Descubriendo…).
para que luzca el sol, mi amor,
hoy sólo quiero decir...
el mismo sentimiento por ti".
lunes, abril 21, 2008
Me encuentro envuelta entre olas celestes. En mi bolso un cepillo de dientes, un paraguas naranja, una caja de semillas de tréboles de cuatro hojas, todas mis gafas de ver, mi inseparable cuaderno de trabajo de campo y un billete hacia un lugar desconocido. Mucha luz. Allá voy. Allá estoy yendo. Hoy no hay imagen, no la hay. Ni canción... Son muchas. Estoy feliz. Tengo que visitaros tanto... Un abrazo enorme.
martes, abril 15, 2008
"El Hombre del Barco Mercante"
Durante una semana olvidó tomar sus pastillas.
Olvidó su nombre y su origen (aunque hablara de él constantemente, simplemente no lo recordaba).
Cada paso era un paso al frente.
Y cada paso al frente le hacía sentir en sus pies, dentro de los zapatos, cómo el ruido de cristales rotos se alejaba y quedaba atrás.
Fue una pedrada, un atentado certero que hizo saltar el vidrio y romperlo en mil pedazos. Una pedrada conjunta, desde ambos lados, aunque él ignorara por completo que estaba rompiendo un cristal de tiempo y soledad.
Quizás ahí estuvo la clave: si no hay nada que romper, nada puede romperse. No hay miedo, sólo hay que tomar lo que tengo enfrente, pues ha venido a que lo tome con descaro y una sonrisa.
Ella sabía que su vida era corta, como la de una palomita tras poner sus huevos. Tenía tanto miedo que se despedía en cada despedida y cada amanecer, al escuchar su voz, era un nuevo regalo, un día más que Dios o el Universo tenían a bien ofrecerle y volvía a vivirlo con toda su vida, con cada vena, con cada víscera, con los ojos abiertos de par en par para no perder detalle, aunque lo olvidara todo a cada segundo transcurrido, pues, por primera vez en mucho tiempo, no necesitaba guardar nada: ni una palabra ni una frase ni un sentido.
Necesitaba caminar a su lado y él la invitaba para no caminar solo, era así de simple.
Esa tarde recordó que durante una semana olvidó tomar sus pastillas. Un pequeño dolor en la sien la había sacudido antes de ir a la cama… Era poco el tiempo. ¿Cuánto? Se despertó con ruido de pasado y palabras, y pensó por primera vez en días… Pero su voz le dijo ven (aunque su corazón estuviera tan dividido como dos orillas unidas por el mar) y eso bastó.
Su cuerpo aún temblaba. Sus ojos cansados. Quedaba poco pero era el hombre del barco mercante, el que la besó tan dulcemente en aquel sueño y con una maravillosa sonrisa le dijo: "Pero tendrás que esperarme…". Y ella asintió. El océano turquesa, el cielo limpio, iluminado, el barco enorme y blanco… Él ni siquiera era pescador ¿Por qué estaba allí? Ella era una sirena (decían). ¿Qué hace una sirena con piernas sobre un barco?
Así que apuró su café tras sus pastillas, tendió la ropa, llamó a su madre, se duchó y fue a buscarle de nuevo, a esperarle tras la barra de su bar preferido.
Mar Cantón
A ti.
Y que conste que este hombre me trae por la calle de una amargura muy bonita.
domingo, abril 06, 2008
"Océano Mar" y mil gracias...
martes, abril 01, 2008
"Cerrado por derribo" (Robando títulos ajenos)
- Si le molesta bajo el cristal.
- No, no se preocupe.
Temía por su garganta, el aire aún frío de marzo le daba de pleno pero nada hizo por impedirlo. Ni un solo movimiento, nada merecía la pena hasta llegar a casa. Bastante esfuerzo era tragar lágrima salada con una sonrisa falsa y contestar al taxista que insistente le hablaba del tráfico, “como si la carrera la fuera a pagar él” –pensó-.
Por fin llegaron a su calle, no paró en el portal.
- Un poco más adelante por favor, justo en el semáforo.
Abonó, cogió la bolsa con las compras y se bajó. La tienda aún estaba abierta, quería vino dulce, le encantaba el vino dulce y su garganta no estaba para nada frío. No tuvo suerte, ni en la tienda ni en el bar, ni con el vino ni con el bocadillo que se le había antojado. Siempre que volvía de aquellas sesiones se auto premiaba con algún capricho. Subió la calle, entró al portal, miró el buzón de reojo, tomó las escaleras y llegó a la puerta. Sacó las llaves y abrió.
Arrojó la bolsa sobre la mesa… Una sábana bajera naranja, un cartucho de tinta para la impresora y un nuevo cuaderno de notas y dibujos… Era precioso, fue verlo en la papelería y enamorarse pero ni siquiera miró sus absurdos tesoros recién adquiridos, necesitaba aire. Abrió la reja del balcón tras la puerta y se sentó al sol. Volvió a levantarse y fue a la cocina: en la nevera vino blanco, no le apetecía demasiado pero era lo que había, así que descorchó la botella con toda la torpeza de la que era capaz y se echó una copa generosa. Encendió un cigarrillo, le abrasaba la garganta pero no le importaba demasiado y volvió a sentarse, al sol, con las gafas puestas, mirando a la nada, las piernas cubiertas de bota apoyadas en la barandilla…
Todo le daba vueltas, como siempre… Incapaz de retener la conversación al completo, removida hasta la médula. Una vez más abierta en canal y tripas descosidas hasta casa… Arrastrando sangre vieja.
- Estás mucho mejor, eres muy fuerte.
- Y entonces qué me pasa.
La conversación, no recordaba cómo seguía la conversación… No llegaba a obtener respuesta.
Se levantó de nuevo y entró al salón. Fuera gafas. Fuera chaqueta. Nuevo cigarro. Más vino. Y por fin el caudal rompió los muros de la presa. Se dejaba ahogar entre llanto y aire. Necesitaba romper, sacar, gemir, mal decir… No sabía qué hacer, dónde abandonar la mirada o el recuerdo… Memorizaba…
- Por qué veo lo que veo.
- Eres inteligente, más de lo que piensas.
- Pero meses antes… Ni si quiera sospechaba nada.
- Ya lo iremos estudiando, el inconsciente a veces va más rápido de lo que pensamos.
- Pero no consigo sentirme bien del todo ¿Por qué me pasa?
Y el hilo desaparecía de nuevo. Le había costado tanto confesarlo, decirle abiertamente aquello…
- Creerá que estoy loca, pero…
“Dios, qué estupidez… Por qué no insisto… Por qué no me levanto pongo cara de loca auténtica e insisto… Por qué mierda soy tan educada…”… Recordó aquellas palabras de Antonio que siempre le hacían sonreír…
- La próxima vez vas en camisón, te echas toda la melena sobre la cara y te meas allí en medio… Verás como te hacen caso…
- Jajajajajajaja…
- En serio.
- Si, como esa niña saliendo del pozo…
Cómo le echaba de menos… Pero a quién podía llamar, qué podía hacer… “Hasta mi loquera se hace la loca”… Y todo en su cabeza… Pensaba, daba vueltas buscando claves, una mirada, un gesto, pero no: la misma miserable receta.
- ¿Duermes bien?
- Si, muchísimo mejor, pero los sueños…
- Ya.
- Es que está pasando, todo pasa tal cual…
- Eres muy fuerte, ha sido un año duro. Te superas a ti misma cada día… Ah, disculpa, todo el sistema se vino abajo… Desde hace dos años pero nos dimos cuenta hace un mes por eso tardamos tanto, es una vergüenza…
Su ordenador no estaba… La TFT en la estantería, con la pantalla contra no sabía bien qué ¿Archivos, libros? “No recuerdo… Y a mi qué me importa, qué tiene eso que ver… No hay nadie, no hay nadie, nadie sabe nada, nadie me cree…”. Hacía mucho que no sentía la ira subirle por las sienes… Comenzó a llorar en un grito ahogado y a golpear el viejo sofá hasta hacerse daño con la puñetera madera “de qué sirve gritar, de qué llorar, de qué decir, es mío, sólo mío, sólo yo lo llevo, está en mi, nadie puede verlo, nadie se da cuenta…”. Y perdiendo toda esperanza se quedó parada, quieta, como paralizada. No más esfuerzo. No más.
Miró a la nada.
- Por qué no me hablas maldita.
(Silencio)
- ¿No eres tú ahora mi compañera de piso?, Siempre callada, siempre observándome…
Lanzó la copa ya vacía contra ella y se hizo añicos contra el aparador. Sentía ganas de destruirlo todo, sintió ganas de acabar con todo, pero ni siquiera ese era el camino, sabía que no era ese el viaje y desesperada, sin salida, se desplomó contra el respaldo del sofá, abandonada, lesa por dentro y por fuera. Fue a la habitación y se puso el pijama tras hacer una llamada.
- ¿Qué tal todo?
- Bien.
- ¿Ya has llorado otra vez?
- No, es la garganta, me duele, creo que me acatarré ¿Viste mi mensaje?
- No… Ah, si… Ya imaginé que hoy no vendrías.
- Preferí volverme, además no tengo buen cuerpo.
- Pero cuéntame, qué te dijo.
- Mañana te cuento mamá, todo está bien, es la garganta, voy a prepararme algo caliente.
- Bueno… Un beso.
- Un besito.
Esquivando los cristales se preparó un café y un par de tostadas. Quería aparentar ante ella misma que la tormenta se había disipado tan pronto como había venido, “todo irá bien, es el día nada más” – se dijo sin ningún convencimiento, al menos ya había cumplido- “Mamá ya está tranquila”. Encendió la tele… Daba igual… Un chico deportista, joven y al parecer conocido había muerto de cáncer con su misma edad… Sintió pena. Pero se le olvidó. De pronto recordó a aquél niño. Fue al cruzar el semáforo… Caminaba deprisa y él interpuso una carpeta con papeles delante de ella, hizo un gesto para apartarlo pero su vista acertó a leer “Ayúdanos a Construir un Centro para Sordo-Mudos”… Había unos cuadrantes, firmas extrañas… Le tomó el bolígrafo y mientras firmaba el niño le besó el hombro en silencio con una sonrisa. Ella lo miró ensimismada, cuando volvió al papel vio que había escritas cantidades de dinero, lo que cada firma había aportado. Dudó un segundo, escribió diez euros y se los dio. El niño la miró lleno de agradecimiento acariciándole el brazo, y al ver el brillo de sus ojos no puedo reprimir estamparle un beso en la cara y seguir caminando completamente llena.
No importaba si era para un centro de sordo mudos o no. Esa sonrisa y ese beso no estaban pagados con nada.
Se hizo un rosquito en el sofá y pronto se quedó dormida. Y soñó. Una vez más soñó. Le vio entrando en su cocina de un largo viaje. Ella, en pijama, le ofrecía algo de beber abriendo la ventana en vez de la nevera. Tenía cara de cansado. No sabía si quería que estuviera allí o no. Pero no podía notarse, había venido desde muy lejos sólo para verla, desde tan lejos…
No sabía cuánto tardaría en venir… ¿Días, semanas, meses?... Era una tortura. Ya no podía más con aquello. El aire volvía a faltarle. Esta vez no dejó notas, se levantó y volvió a vestirse. Llevaba dinero suficiente para “ese taxi”. Y ya daba lo mismo. Odiaba las despedidas así que apenas si miró de reojo a su compañera de piso: la soledad le quitó las amarras, en silencio, como siempre. Cerró la puerta tras de sí sin echar la llave por primera vez. Bajó las escaleras, salió del portal, miró de reojo al buzón, con lágrimas en los ojos a los gatos y comenzó a caminar perdiéndose en la oscuridad de la autovía.
Cuando llegó llamó a la puerta cubierta de polvo. Siempre estuvo cubierta de polvo. La mochila le pesaba y la dejó en el suelo. Nadie respondió al otro lado –Habrá salido, la ventana estaba abierta- pensó. Y cansado se sentó en la escalera a esperar deseando algo fresco que llevarse a la garganta y abrazarla de nuevo. El camino había sido largo para llegar hasta allí.
Sólo para verla una vez más.
¿Dónde coño están los poetas esos que se atreven a nadar sin guardar la ropa?
"No abuses de mi inspiración,











